lunes, 7 de mayo de 2012

Mandamientos de la Ley de Dios


Los mandamientos de Dios

Los diez mandamientos: según el Catecismo de la Iglesia Católica, adaptados de los libros de Éxodo (20, 2-17) y Deuteronomio (5, 6-21), son los siguientes:
  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2. No tomarás el nombre del Dios en vano.
  3. Santificarás El día del Señor.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
  5. No matarás.
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8. No levantarás falso testimonio ni mentirás.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.
Todos estos se resumen en dos: Amarás a Dios sobre todas las cosas; y amarás a tu prójimo como a ti mismo.


viernes, 4 de mayo de 2012

Para confesarse bien se necesita



1 Examen de conciencia.
2 Dolerse de los pecados cometidos.
3 Propósito de enmendarse de ellos.
4 Confesar al sacerdote todos los pecados mortales.
5 Cumplir la penitencia que nos fuere impuesta.

DOGMAS DE LA IGLESIA CATÓLICA



Los dogmas católicos se basan en la Biblia y en la Tradición Apostólica. Así como los hebreos tenían su tradición (que fue la base de gran parte de los libros del Antiguo Testamento), los católicos creen en la tradición apostólica transmitida de generación en generación de forma escrita y oral.
Algunos dogmas esenciales del catolicismo son:
La Trinidad de Dios (hay tres personas divinas, no tres dioses: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que forman un único Dios).
La Eucaristía ( el pan y el vino transformados en el Cuerpo y la Sangre de Cristo).
La Inmaculada Concepción (sostiene la creencia en que María, madre de Jesús, a diferencia de todos los demás seres humanos, no fue alcanzada por el pecado original sino que, desde el primer instante de su concepción, es decir, de su ser personal, estuvo libre de todo pecado).
La Maternidad Divina (la Virgen es la madre de Dios).
Virgen María





Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo
eucaristía

Mayo: MES DE LA VIRGEN MARIA



María era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios. Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.